manipulaciones históricas

Una solemne gilipollez,  típica de un ignorante como Mick, quien nunca tuvo el menor interés por visitar Cuba

En buena parte de las reseñas del concierto, se escribe acerca de un supuesto veto que impuso el gobierno revolucionario hacia figuras del rock and roll como Presley, Berry, Lee Lewis, etc. o a cientos de artistas anglosajones de la llamada British Invasion (The Beatles, The Kinks, Rolling Stones, The Searchers, etc.), por citar a algunos de ellos.

Dado que conozco Cuba desde hace más de 37 años, habiendo visitado la isla en más de 26 ocasiones y residido en ella 7 años (2003 a 2010), me permito no sólo negar esos comentarios por mendaces y manipuladores, sino aclarar al personal algunas dudas que tales bulos hayan sembrado.

Desde que acudí a Cuba por vez primera en 1979, hasta 2010, pude ver a decenas de estrellas del rock, pop, jazz, “salsa”, música clásica y otros muchos del entorno latinoamericano.

Durante todos esos años asistí a infinidad de conciertos en los que disfruté o padecí, gracias o por culpa de figuras tan opuestas, pero muy populares, como Billy Joel, Kris Kristofferson, Mick Hucknall (Simply Red), Audioslave, Manu Chao, Rage Against The Machine, Rick Wakeman (Yes), Weather Report, Rita Coolidge, Charles Aznavour, I Camaleonti, Stephen Stills, John Mc Laughlin, Wynton Mar­salis, Arturo O’Farrill, Michel Le­grand, Kool and the Gang y un larguísimo etcétera que NUNCA ACTUARON COINCIDIENDO CON LA PRIMERA VISITA DE UN PRESIDENTE de EE.UU., cual si fuera la guinda de una tarta en la que se leyera “Los Tiempos están cambiando”, como dijo Jagger al comienzo del show.

Una solemne gilipollez,  típica de un ignorante como Mick, quien nunca tuvo el menor interés por visitar Cuba cuando era joven y comprobar las mentiras que se decían en los medios sobre la Revolución más digna y menos cruenta de la historia.

Lo malo es que Jagger, Sir de la Reina Isabel, siendo ya caduco y carcamal, ha envejecido intelectualmente de forma alarmante.

De cantar a los luchadores callejeros (“Street Fighting Man“) a encarnar a un súbdito leal a la Reina, hay un paso enorme.

Ni siquiera tuvo el detalle de acercarse al habanero Parque John Lennon para empaparse del cariño de Cuba hacia el más honesto de los Beatles.

Pero ya que no conozco el “antes de 1979″, me permito reproducir unas sabrosas declaraciones del embajador de Cuba en Nicaragua, en las que precisa tales manipulaciones históricas.

Eduardo Martínez Borbonet, sale al paso y declara:

“Me tienen harto con tanta mala prensa hablando del descubrimiento y colonización de Cuba por los Rolling Stones. Seamos honestos.

En Cuba hubo cierta censura por unos pocos años a ese tipo de música, pero nunca se dejó de escuchar, porque no hubo tal prohibición.

Yo pertenezco a esa generación y crecí escuchando a los Beatles y a todas esas bandas. Que no nos comparen con otras sociedades, que Cuba nunca estuvo cerrada culturalmente.

Debieran preguntarse por qué estas bandas famosas nunca actuaban en Cuba y ahora sí. Vean por qué el bloqueo, por qué la política de Obama y entenderán mejor a qué viene ese escándalo.

De momento, los cubanos contentos con que nos visiten, pero por favor: no somos vírgenes ni prostitutas dispuestas a ser violadas culturalmente en nombre del nuevo evangelio del mercado.

Fuente : tena carlos

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