El fuego en los montes mantiene en jaque a los bomberos en Berango y Bilbao

Viviendas tuvieron que ser desalojadas por el incendio de la margen derecha, mientras que en Bilbao las llamas devoraron seis hectáreas

Las alarmas no han dejado de sonar este fin de semana en los parques de bomberos vizcaínos. Varios incendios forestales declarados en distintos puntos del territorio han puesto en jaque a los efectivos de emergencias, que han trabajado a destajo para controlar fuegos que se han desencadenado, incluso de forma simultánea, hasta devorar hectáreas de monte. El más grave de todos se registró a última hora de la tarde de ayer en Berango. El fuerte viento que azotó la zona provocó la rápida propagación de un incendio que comenzó sobre las 20.30 horas en la zona de Sustatxa Bidea y que alcanzó el término municipal de Sopela.

Aunque en principio no se creyó necesario evacuar a los vecinos que viven cerca de la zona en la que se declararon los fuegos, pasadas las 22.00 horas los responsables del operativo decidieron desalojar varias viviendas del entorno de la cervecera El Sol, en Sopela, donde las llamas consumieron una parcela próxima. En algunos casos, los vecinos intentaron hacer frente a las llamas con mangueras y cubos de agua. Según informaron fuentes de Seguridad del Gobierno vasco, también se procedió al cierre del acceso a Berango por el alto de Umbe.

Portavoces forales precisaron que «todos los efectivos disponibles» fueron movilizados para trabajar en las labores de extinción del incendio, que al cierre de esta edición no había podido ser controlado y presentaba un frente de tres kilómetros. Además de los Bomberos, se desplegaron 22 agentes de los tres retenes dependientes del Departamento de Sostenibilidad y Medio Natural de la Diputación. También se hizo un llamamiento para que todas las unidades disponibles acudieran a sus parques. Al lugar del siniestro acudieron dotaciones de Artaza, Derio, Basauri y Urioste.

Sin tregua

El fuego no dio tregua durante la tarde en otros puntos del territorio. Se llegaron a registrar fuegos en Enekuri y en los municipios de Leioa, Ispaster, Gatika y Leioa, aunque, finalmente, pudieron ser controlados. También se declaró un frente importante en Trapagaran, en este caso en pleno casco urbano, que, al parecer, se originó al prender petardos y cohetes. Ya de madrugada, se activó otro fuego en Carranza.

En Bilbao las llamas se cebaron con el monte Arraiz, donde el sábado se llegaron a registrar dos incendios durante la misma noche. Ya en la tarde de ayer, cuando ambos se creían controlados, uno de los focos se reactivó hasta en dos ocasiones. El primer aviso llegó sobre las 20.00 horas del sábado. Entonces, las llamas comenzaron a devorar una zona de bosque bajo en Uretamendi. La proximidad de varias viviendas obligó a los agentes a extremar las precauciones, aunque, al final, no fue necesario desalojar a ninguna de las familias.

A pesar de los esfuerzos de los bomberos, que desplegaron tres bombas pesadas, una nodriza y dos vehículos de mando, la voracidad de las llamas acabó con más de dos hectáreas de arbustos y algunos árboles quedaron calcinados. Aunque las labores de extinción habían comenzado sobre las 20.15 horas, no fue hasta pocos minutos antes de las 22.00 horas cuando la situación se dio por controlada e hicieron falta cuatro horas y media más para extinguir el incendio por completo, confirmaron fuentes municipales.

Por precaución, dada la proximidad del foco a varios caseríos, los responsables de emergencias decidieron mantener un retén de vigilancia en la zona hasta más allá de las 03.30 horas. Minutos después, a las cuatro de la madrugada y sin apenas tiempo para regresar a la base, otra llamada alertaba de un fuego en el monte Arraiz, en este caso en la zona de Betolaza, a escasos dos kilómetros del perímetro quemado.

Si bien en un principio los efectivos pensaron que podría tratarse de un foco reavivado por el fuego registrado horas atrás, pronto descartaron esta hipótesis. «Sabemos con seguridad que no ha sido por la propagación del primer incendio», confirmó el jefe de operaciones de los Bomberos de Bilbao, Ignacio García Urquizo. Sus hombres tuvieron que hacer frente a una situación todavía más compleja que la registrada en la ladera norte del monte, ya que en este caso el área que comenzó a arder está localizada en una zona de difícil acceso, que obligó a tirar hasta 400 metros de manguera a los más de 23 efectivos que tuvieron que atacar el foco desde tres flancos distintos.

Los trabajos de extinción se prolongaron durante toda la mañana de ayer y no fue hasta casi las 13.00 horas cuando el fuego, que engulló cuatro hectáreas de monte bajo y eucalipto, se dio por extinguido. Aunque en ningún momento hubo peligro para los vecinos del entorno, también se decidió mantener un retén de vigilancia. Sobre las 16.00 horas las llamas se volvieron a reavivar y se controlaron pasadas las 18.00 horas, aunque se decidió mantener un retén que remojó la zona afectada. Se da la circunstancia de que sólo una hora después se dio la voz de alarma por un nuevo incendio, en Zorrotzagane, que arrasó con 200 metros cuadrados de maleza.

El jefe de operaciones de los Bomberos de Bilbao evitó dar por sentado que la cadena de fuegos haya sido provocada. «Nos hemos centrado en las labores de extinción y no tenemos elementos suficientes para llegar a esa conclusión», apuntó, al tiempo que atribuyó los extraordinarios sucesos al estado del monte estos últimos días. «Está muy seco y, al soplar viento sur, todavía se pueden dar fuegos en diferentes puntos», advirtió García Urquizo, quien llamó a la «responsabilidad» y a extremar la precaución a la hora de prender petardos y cohetes estos días de fiesta, «sobre todo en los barrios altos de Bilbao».

Fuente : El correo

Laisser un commentaire

Votre adresse de messagerie ne sera pas publiée.

*