Por culpa de tontos.

Mutriku cerrará a partir de ahora el acceso al rompeolas de Ondarbeltz.

El Ayuntamiento acotará más zonas expuestas al mar, pero advierte de que

no puede cerrar todo el litoral de costa

El acceso al rompeolas frente a la playa de Ondarbeltz, cercano a Deba pero perteneciente a Mutriku, se cerrará a partir de ahora cuando se activen los avisos por temporales de mar, según decidió ayer por la mañana el Ayuntamiento de la localidad guipuzcoana. El alcalde, José Ángel Lizardi, tomó la decisión junto con el resto de ediles después de consultarlo con la Dirección de Costas, dependiente del Ministerio de Fomento, que es la titular de la infraestructura. La muerte de los dos vecinos de Vitoria ensombreció la jornada en la localidad y fue, lógicamente, motivo de reflexión entre la corporación. La alerta naranja por olas decretada el miércoles y el mar embravecido que embestía la costa no fueron suficientes para evitar que la pareja bajara las escalinatas de piedra y se adentrara en la escollera. Nadie pensó que alguien decidiría acercarse hacia ese rincón azotado por el Cantábrico, pero sucedió.

El Ayuntamiento, que trasladó sus condolencias a las familias de los fallecidos, no quiere que vuelva a suceder una tragedia similar y añadirá a la lista habitual de zonas que se cierran y se señalizan para prohibir el paso el señalado dique, así como otros accesos a la playa de Saturraran.

Hasta el momento, lo habitual ha sido precintar las zonas más cercanas al núcleo urbano. No obstante, el primer edil advertía que, dada la orografía del municipio, asomado al mar, resulta «imposible cerrar todo e litoral de costa», por lo que insistía en la prudencia para que la ciudadanía tome todas las precauciones con temporales marítimos.

Secuencia en redes sociales. Estas fotografías fueron difundidas ayer de forma masiva a través de Whatsapp y se atribuyen al momento en el que la ola engulle a la pareja fallecida en Mutriku.
Secuencia en redes sociales. Estas fotografías fueron difundidas ayer de forma masiva a través de Whatsapp y se atribuyen al momento en el que la ola engulle a la pareja fallecida en Mutriku.

Lizardi afirmó que ningún familiar o allegado se había puesto en contacto con el Consistorio en relación a una posible reclamación de responsabilidades, ya que el rompeolas no estaba cerrado al paso.

¿Falló el dispositivo de protección civil? Pedro Anitua, director de Atención en Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco, reconoce el «fracaso», en el sentido de que se han perdido dos vidas humanas, pero defiende las medidas de prevención. El miércoles, el oleaje justificó la alerta naranja por impacto en la costa, que implica la toma de medidas de seguridad por parte de los ayuntamientos. El rompeolas donde los dos vecinos de Vitoria fueron engullidos por el mar no estaba acordonado.

«Evidentemente, mejor si hubiera estado cortado, pero es imposible cerrar toda la línea de costa. Solo ese día enviamos 1.200 SMS a ayuntamientos y diferentes agentes de protección civil», además de constantes mensajes a través de las redes sociales, precisa para dar cuenta del esfuerzo que se hace en comunicación para que la población esté informada. «Era imposible no estar enterado del peligro del mar».

Precisamente para evitar que los avisos y las alertas pierdan su efectividad por la sucesión de temporales, la dirección de Atención en Emergencias y Meteorología del Gobierno Vasco modificó el sistema e intentó ajustarse lo máximo posible a las advertencias observadas en los partes meteorológicos. «No pecamos de prudentes. Intentamos acertar, porque si te pasas, la gente te puede tildar de exagerado y en el siguiente aviso puede no hacer caso. Eso no debe ocurrir», señala Anitua.

Fuente : Diario Vasco

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