Los radares imponen 575 multas al día en las carreteras de Euskadi

Tras el verano entrarán en funcionamiento cinco nuevos cinemómetros en Gipuzkoa. Los dispositivos estarán instalados en la AP8: dos en sentido a Bilbao (en Zumaia y Deba) y tres en dirección a la frontera (en Elgoibar, Mendaro y Usurbil)

El cerco a los automovilistas se estrecha. Cada vez son más los ‘ojos’ que los observan y tras el verano habrá cinco más, cinco nuevos radares fijos en Gipuzkoa. Todos estarán ubicados en la autopista AP8. Con ellos, los más de cien kilómetros de este vial que une la frontera con Iparralde y la muga con Cantabria será el tramo más controlado de la red viaria vasca. El ‘gran hermano’ contará con nada menos que con veintiún cabinas.

Euskadi dispone en la actualidad de 57 radares fijos activos, que el pasado año impusieron un total de 177.674 sanciones por exceso de velocidad. De esta forma, 486 conductores son multados cada día en la Comunidad Autónoma Vasca a través de estos soportes. A esta cifra hay que añadir las 32.486 infracciones que detectaron los cinemómetros, de manera que en 2014 se tramitaron en Euskadi 210.160 denuncias, por lo que, en definitiva, son 575 las multas que a diario se imponen.

El número de multas cursadas el pasado año es un 17% superior a las que se cumplimentaron en el ejercicio anterior. En 2013 se incoaron 174.000 sanciones, de las que 31.000 fueron impuestas por radares móviles y 143.000 por cabinas fijas.

En Gipuzkoa, el radar que cazó a más conductores es el que permanece instalado en la autopista Bilbao-Behobia, en la curva de Bedua, en Zumaia, en el kilómetro 46,8, en el sentido a Francia.

Los dos años anteriores, en 2012 y 2013, el que más multas impuso fue el ubicado en el término municipal de Villabona, en el kilómetro 155 de la autovía entre Navarra y Andoain, en el último tramo del descenso hacia esta última localidad.

De los 57 radares fijos con los que cuenta la comunidad autónoma en la actualidad, veinticuatro de ellos se localizan en Bizkaia, veintiuno en Gipuzkoa y los doce restantes en Álava.

Sin embargo, tras el verano, el Departamento de Seguridad pondrá en funcionamiento otras siete cabinas fijas en Euskadi. De estas últimas, cinco estarán ubicadas en Gipuzkoa. Una de ellas se localizará en el kilómetro 46 de la autopista AP8, poco antes de la curva de Bedua, en Zumaia, aunque en el sentido a Bilbao. La otra se hallará dos kilómetros más adelante, en la zona de Itziar, dentro del término municipal de Deba, también en la dirección hacia la capital vizcaína.

Hacia Irun

Lo s otros tres radares nuevos irán asimismo instalados en la A-8, si bien estos controlaran la velocidad en el sentido a Irun. Uno de ellos se asentará en Elgoibar, en el kilómetro 64, y el otro en Mendaro, en el 62. Se trata de un tramo sinuoso, con curvas tanto a derecha como a izquierda que preceden a la subida al alto de Itziar y que, de según los datos obtenidos por la Unidad de Tráfico de la Ertzaintza de Gipuzkoa, registra una mayor siniestralidad.

El tercero de los radares en dirección hacia la frontera se instalará en el kilómetro 21,9 de la A-8, que se localiza en el término municipal de Usurbil, un trazado comprendido entre el alto de Orio y el área de servicio de Aritzeta.

Es un tramo en bajada que antecede a una bifurcación para quienes prosiguen la ruta por el Segundo Cinturón y quieres optan por entrar a Donostia por Ondarreta o continuar por la variante donostiarra, hoy conocida como GI-20.

Los dos últimos radares fijos que entrarán en funcionamiento tras el verano se colocarán en Álava, en la AP-68, en el paso de Subijana. Uno se instalará en el sentido a Zaragoza, en el kilómetro 51, y el otro en el de Bilbao, en el punto kilométrico 54.

Los siete nuevos radares ya han comenzado a instalarse. La señalética que advierte de su presencia está igualmente desplegada, si bien los paneles informativos tienen un aspa de color negro que indica que no se halla aún operativo.

Además, las patrullas de tráfico de la Ertzaintza han comenzado a utilizar tres unidades de un nuevo modelo de radar láser. Su característica más destacada es que se podrá ubicar en lugares donde no se podía aparcar un vehículo, lo que supone que se amplíe el control de velocidad a zonas 30, vías secundarias y cercanías de colegios u hospitales.

A más de mil metros

Es capaz de medir velocidades de vehículos a más de mil metros de distancia y de fotografiarlos a 200 metros. Desde el departamento consideran que con los nuevos sistemas «se reduce el riesgo que pudiera suponer para un agente y para el tráfico rodado, la invasión de la calzada por elementos externos».

El radar láser es un equipo más compacto, con unidad de medición de velocidad láser, cámara fotográfica, batería y pantalla digital táctil. Está homologado para poder utilizarlo con trípode o en soporte fijo para medición estática en moto y también en el interior de un vehículo. Permite trabajar de manera selectiva en vías de alta capacidad, identificando el vehículo infractor sin equívocos. Uno de estos cinemómetros está operativo en Gipuzkoa.

En cuanto los nuevos radares entren en funcionamiento, la A-8 será la vía que concentre el mayor número de estos sistemas. En total serán 21 las cabinas fijas. De ellas, trece se localizan entre el túnel de Malmasín y el límite con Cantabria.

Le sigue la carretera N-1, con siete radares, todos ellos en el territorio de Gipuzkoa, y la A-68 con otros tantos.

Fuentes del Departamento de Seguridad señalan que «los datos de los últimos diez años demuestran que las decisiones adoptadas a la hora de instalar los radares han conseguido una evolución a la baja en el número de personas fallecidas, heridas graves e incluso en el número de accidentes».

Fuente : Diario Vasco

 

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